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  La reserva de agua más grande de los EE.UU. podría llegar a secarse para el año 2021
Contacto:
Robert Monroe o Cindy Clark
858-534-3624
scrippsnews@ucsd.edu

Date: 2008-02-15

Existe un cincuenta por ciento de probabilidad de que el Lago Mead, la reserva de agua más grande de los Estados Unidos de Norteamérica y una fuente fundamental de agua para millones de gentes en el sudoeste de Estados Unidos, se llegue a secar para el año 2021 si el clima continúa cambiando como se pronostica y no se reduce el uso del agua, de acuerdo con los investigadores en la Institución Scripps de Oceanografía en la Universidad de California en San Diego.

El Lago Mead, que se formó mediante la histórica construcción de la Presa Hoover en el curso del río Colorado en 1935, ayuda a abastecer agua potable para la ciudades de Los Ángeles, Las Vegas, San Diego y Phoenix y las aguas de riego para las extensas áreas agrícolas en los estados de California y Arizona.

Sin el Lago Mead y el vecino Lago Powell, el sistema del río Colorado no tiene un colchón de reserva para proveer de agua a la población del sudoeste a través de un año con clima excepcionalmente seco o peor aún, de sequía prolongada. De presentarse tal caso, las entregas de agua a las ciudades y granjas llegarían a ser muy insuficientes, manifestaron el investigador y físico marino Tim Barnett, y el científico experto en clima, David Pierce.

Barnett y Pierce concluyeron que la  demanda humana, las fuerzas naturales como la evaporación y el cambio climático provocado por el hombre están originando un déficit neto de cerca de 1 millón de acre-pies de agua por año del sistema Río Colorado, que incluye a los lagos Mead y Powell. Esta cantidad de agua puede abastecer a más o menos 8 millones de personas. Los análisis que realizaron de los registros de la Oficina Federal de Recuperaciones de las demandas anteriores de agua y de los cálculos de las asignaciones de agua programadas y las condiciones climáticas indican que el sistema podría agotarse incluso si se implementan las medidas de alivio que se sugieren en este momento.

El artículo de estos investigadores sobre su estudio, se titula “¿Cuándo se secará el Lago Mead?”, y fue aceptado para su publicación en la revista evaluada por pares Water Resources Research, editada por la American Geophysical Union; éste se encuentra disponible a través del sitio Web de AGU (consultar instrucciones en la parte inferior).

"Nos quedamos aturdidos ante la magnitud del problema y la rapidez con que se nos aproxima,” declaró Barnett. "¡Hay que tomarlo en serio! Este problema del agua no es una abstracción científica, sino algo que nos impactará a todos y cada uno de los que vivimos en el sudoeste de los Estados Unidos”.

"Es probable que represente cambios verdaderos en la manera como vivimos y hacemos negocios en esta región,” añadió Pierce.

El sistema Lago Mead/Lago Powell incluye el trecho del río Colorado en el norte de Arizona. Los acueductos llevan el agua a las ciudades de Las Vegas, Los Ángeles, San Diego, y a otras comunidades en el sudoeste del país. Actualmente el sistema se encuentra sólo a la mitad de su capacidad debido a una serie reciente de años secos y el equipo de investigación considera que el sistema ya entró en una época de déficit.

"Cuando también se incluyen los cambios esperados debido al calentamiento global, los agotamientos de reservas programados actualmente simplemente no son sostenibles,” escribieron en el artículo Barnet y Pierce.

Barnett y Pierce mencionan que algunos otros estudios en años recientes estimaron que el cambio climático conducirá a reducciones en las escorrentías al sistema Río Colorado. Esos análisis pronostican consistentemente reducciones de entre un 10 y un 30 por ciento  durante los próximos 30 a 50 años, lo cual podría afectar el suministro de agua para una población de entre 12 y 26 millones de personas.

Los investigadores estimaron que existe un 10 por ciento de posibilidad de que el Lago Mead pudiera estar seco para el año 2014. Además, pronostican que hay una probabilidad del 50 por ciento de que para el año 2017 los niveles del embalse caerán demasiado bajo como para permitir la generación de la energía hidroeléctrica.
Los investigadores agregan que aun cuando los organismos del agua observen sus programas actuales de contingencia por la sequía, esto podría no ser suficiente para contrarrestar las fuerzas naturales, especialmente si la región entra en un período de sequía prolongada y/o los cambios climáticos se presentan conforme al pronóstico actual.

Barnett dijo que los investigadores optaron por irse con estimados moderados de la situación en sus análisis, si bien la escasez de agua es probable que sea más grave en realidad. El equipo de investigación basó sus resultados en la premisa de que los efectos del cambio climático apenas comenzaron en 2007, aunque la mayoría de los investigadores consideran que los cambios en el clima, provocados por el hombre, iniciaron posiblemente en décadas anteriores. También se basaron en promedios de los últimos 100 años para el caudal del río, aunque éste ha bajado en las décadas recientes. Durante los últimos 500 años, el promedio del caudal anual es incluso menor.

"Hoy en día, nos encontramos en, o más allá, del límite sostenible del sistema Río Colorado. La alternativa a soluciones razonadas para esta crisis del agua que se avecina es un grave trastorno social y económico en el sudoeste desértico; algo que nos afectará a cada uno de los que vivimos en la región”, concluyó el informe.

La investigación estuvo respaldada por un programa conjunto entre UC San Diego y la empresa Lawrence Livermore National Laboratory y por la Comisión de Energía de California. Los puntos de vista que aquí se expresan no representan necesariamente las opiniones de la Comisión de Energía de California, sus empleados ni del estado de California.