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Dramática, la destrucción de manglares en México

Noticia - 19 octubre, 2007
En apenas 24 años, México ha perdido más del 75% del ecosistema de manglar, lo que representa una alarmante noticia y refuerza la demanda para que las especies de mangle sean consideradas en peligro de extinción, señalaron Greenpeace México y las organizaciones Teyeliz, Defenders of Wildlife, Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), IFAW y Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino).

Los humedales costeros son cruciales para las pesquerías (gran cantidad de especies nacen y crecen ahí) y para las poblaciones costeras pues las protegen ante fenómenos meteorológicos extremos.

Juan Rafael Elvira Quesada, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, informó que el Inventario Nacional de Manglares, elaborado por la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio), reporta 650 mil hectáreas de estos ecosistemas, 26% menos de lo que se estimaba en 2005.

“Esto es alarmante. De un plumazo desaparecen 236 mil hectáreas de manglares mexicanos. En 1993, cuando ya se calculaba que el 65% de los manglares de México habían desaparecido, se afirmaba que aún existían 956,149 mil hectáreas. El nuevo dato indica una pérdida del 75% de este ecosistema en sólo 24 años. Por eso los mangles deben ser considerados en peligro de extinción”, dijo Beatriz Bugeda, directora para Latinoamérica de IFAW.

“En el 2005 el Instituto Nacional de Ecología calculó -con base en las 886 mil hectáreas que se pensaba existían- una tasa de deforestación anual de 2.5%, con lo que en 25 años ese ecosistema quedaría reducido a la mitad. Sin embargo, los nuevos datos revelan una tasa de desforestación aún más alarmante", afirmó Patricia Arendar, directora de Greenpeace México.

“La realidad es aún más sombría: la estimación del INE en 2005 no tomó en cuenta los efectos del cambio climático. La UNAM ha pronosticado que diversas zonas costeras serán inundadas por el alza del mar y en algunos sitios el mar entrará hasta 40 kilómetros tierra adentro. Y las zonas más amenazadas son las de manglares”, dijo Yolanda Alaniz, vicepresidenta de Comarino.

Los manglares fueron protegidos por primera vez en 2003, cuando se publicó la norma oficial NOM 022 que establecía las disposiciones para impedir su destrucción. Sin embargo, un año después esa norma fue ilegalmente alterada por la Semarnat a petición de los desarrolladores turísticos. En 2006, el proceso de reelaboración de la NOM 022 fue detenido por los hoteleros mediante una suspensión otorgada por un juez federal. En 2007, la publicación de una reforma a la Ley General de Vida Silvestre protegió a los manglares y dejó inoperante a la NOM 022. Nuevamente, los desarrolladores turísticos están presionando al Congreso y a la Semarnat para que modifiquen la Ley y eliminen la protección a los manglares.

“Increíblemente, los titulares de las áreas jurídicas de Semarnat, Wilealdo Cruz, y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Alejandra Rabasa, tienen detenida la NOM 059, que enlista a las especies en riesgo (entre las cuales están cuatro especies de mangle). Aunque la obligación de la Semarnat es proteger a estas especies en riesgo, sus abogados sólo buscan hacerle un traje a la medida a un puñado de turisteros”, dijo María Elena Sánchez, presidenta de Teyeliz.

“Los manglares prestan valiosos servicios ambientales a millones de mexicanos: mitigan los efectos de huracanes, marejadas, inundaciones y erosión costera; son la zona de maternidad y crianza de más del 70% de las pesquerías comerciales. El valor de sus servicios se estimaba en 16 mil millones de dólares anuales, con base en las 886 mil hectáreas que se creía que existían. Este valor disminuirá y habrá graves impactos económicos y ambientales a medida que vayan desapareciendo los manglares debajo de hoteles, campos de golf, marinas, granjas camaroneras, basureros, desarrollos urbanos y el avance de la frontera agrícola-ganadera”, dijo Juan Carlos Cantú, director de programas de Defenders of Wildlife.

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